La semana pasada en la capital tlaxcalteca se desarrolló uno de los acontecimientos más importantes en el año en lo que respecta a la cultura taurina de nuestro estado. Nos referimos al Segundo Coloquio Taurino que reunió a voces autorizadas para opinar con respecto a la fiesta brava.

Los días miércoles, jueves y viernes, hubo interesantes mesas de opinión y conferencias que aumentaron el interés a la fiesta brava, pero que además integró el “Pacto de Tlaxcala”, que pretende dejar en claro no únicamente los argumentos, sino la defensa de la fiesta brava.

Muy a propósito de la polémica en torno a que si habrá o no una consulta popular que defina la permanencia del espectáculo taurino en México, la postura a manera de conclusión del Segundo Coloquio Internacional Taurino fue clara: la fiesta de los toros significa un maridaje de casi 500 años que persiste hasta nuestros días.

Coloquio Taurino, de trascendencia a nivel mundial

El Pacto de Tlaxcala

De acuerdo con las palabras de José Francisco Coello Ugalde, prestigiado investigador e historiador taurino, a 500 años del intercambio cultural, la fiesta de toros es y ha sido parte de la cultura popular a partir de la herencia del choque entre europeos y precolombinos.

En su discurso como parte del “Pacto de Tlaxcala” que tendrá trascendencia internacional, se hizo una lapidaria afirmación en medio de tanta polémica que envuelve a la fiesta taurina, su realidad, pero sobre todo, su futuro:

“Nosotros taurinos fundados en el derecho de la libertad, manifestamos que el patrimonio cultural de la tauromaquia es una expresión que se integró a la vida cotidiana de nuestro país, alcanzando casi 500 años de convivir entre nosotros”.

Afirmación nada menor si analizamos el contexto actual en el que está inmersa una fiesta cada vez más atacada y devaluada pero que, a la vez, no ha sido capaz de ver las necesidades, exigencias y opiniones de su público.

Durante las charlas que se ofrecieron en el marco de este evento internacional, se hizo referencia precisamente a eso: la incapacidad que han tenido los sectores taurinos, lo mismo empresarios que toreros, ganaderos y hasta aficionados, de no saber vender su fiesta de una manera tal, que reviva y meta gente a la plaza.

Al margen de los aspectos ambientalistas inherentes a la cultura taurina, es necesario que, en el marco de la tendencia a la baja que hoy enfrenta la fiesta brava, analicemos trascendencia que han tenido los “petardos” ganaderos, la falta de difusión mediática del espectáculo, y públicos cada vez menos informados.

Los sabores que cada uno obtuvo tras participar en el coloquio fueron distintos, algunos terminaron contentos, otros molestos, otros con el tono reflexivo, y otros preguntándose simple y llanamente, a dónde va la fiesta brava.

Hoy podemos advertir, que no concluir, que la fiesta de toros está viva, la grandeza del toro hace que se defienda sola, pero eso sí, si no evoluciona, como advirtió el periodista Juan Antonio Hernández, está condenada al fracaso en medio de un mundo revolucionado en donde prácticamente todo cabe en un aparato del tamaño no mayor al de la palma de una mano.

Así las cosas. El coloquio taurino excelentemente desarrollado por el gobierno del estado de Tlaxcala a través del Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino, Secretaría de Turismo y la Comisión Organizadora de las actividades conmemorativas a los 500 años, fue un marco reflexivo para quienes tuvimos oportunidad de escuchar a los ponentes.

Este evento, sin duda, pone el listón alto a nivel mundial en torno a las acciones que se realicen para defender a la fiesta brava y propiamente al toro, corazón del que se desprende el sentimiento taurino.

En una charla tras bambalinas con este redactor, el polémico Juez de Plaza de Las Ventas de Madrid en España, Julio Martínez Moreno, señaló que la trascendencia de lo ocurrido en Tlaxcala no será menor, pues ya será tarea de los invitados internacionales, ser embajadores de una defensa férrea que, desde lo local, se promueve en favor de la más bella de todas las fiestas.

Coloquio Taurino, de trascendencia a nivel mundial

Buen mensaje

Más allá de aspectos meramente políticos, la asistencia del gobernador Marco Mena Rodríguez a la ceremonia de clausura de este evento, dio un mensaje claro de que el gobierno local está comprometido con la cultura y la historia, así como su trascendencia en la sociedad.

La fiesta de toros es precisamente eso, cultura y tradición, de tal forma que sin politizar el asunto, ni ofrecer discursos en defensa de la fiesta, la simple asistencia del mandatario estatal dio un espaldarazo a las acciones que se realizan en favor de la tauromaquia.

Cuando hay hechos y resultados, no se necesitan palabras o discursos rimbombantes que, como ha ocurrido en escenarios de otros estados y hasta países, pretenden defender la fiesta desde un podio, pero poco en la realidad.

En el selecto evento concluido en el emblemático Teatro Xicohténcatl, estuvieron personalidades, además de las ya citadas, como Mary Carmen Chávez Rivadeneyra, Francois Zumbiehl, Mauricio Locken, Carlos Yarza, entre otros.

El cerrojazo estuvo a cargo del prestigiado comunicador y banquero, Luis Niño de Rivera, que ofreció una charla en torno al desarrollo de la cabaña brava mexicana a partir precisamente del intercambio cultural indígena e hispano de hace 500 años. 

Escrito por: Gerardo E. Orta Aguilar

Coloquio Taurino, de trascendencia a nivel mundial

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